Hoy decidí no mas pensar en ti, comprendí que agradarte cuando me lo propongo, no es lo que mejor se hacer, además, ¿Por qué esmerarme en alguien que no conozco? ¿en alguien que ni siquiera se el timbre de su voz? Y como decía Marco Aurelio Denegri ¿Por qué invertir en un dolor infructífero? La verdad yo no quiero sufrir en vano, en algo inseguro y dios sabe si tendrá futuro. Por eso hoy decidí no más.
Comprendí que agradarle a una niña caprichosa puede dañarme más, que siguiendo este tonto juego del Chat no conseguiré nada. No puedo basarme en lo irreal e incorpóreo, y dejarme llevar por las emociones creadas por mi cerebro gracias a los emoticones. Ya me paso una vez, y me lastimé mucho, no cometeré el mismo error.
Después de todo solo me queda una opción, la más simple y la más valiente, conocerte. Escuchar tu voz, conocer tus caprichos, conocer tu risa, tus defectos, ese lunar que no te gusta, ese diente chueco, ese trasero que no es trasero. Solo eso me queda, porque lo demás es meramente creación de mi mente frondosa por la imaginación y de mi mente estúpida por la ilusión.
De todas maneras, espero caerte bien, y si no, pues que bueno. Al fin y al cabo, mujeres hay muchas y “Joel” solo hay uno.