
Mañana es el ultimo día de este año, y el "Año nuevo" se tiñe por el frenesí de una población enardecida, la urbe se viste de algarabía, una nueva esperanza surge en el corazón del hombre: la oportunidad de comenzar de nuevo.
El pretexto más barato y más trillado, es esperar algún evento colectivo en la que converjan todas las decepciones, para echarlas en el saco del olvido, y es que, en algunas de las mentes medianas, se necesita de un placebo para que sus crestas sobresalgan del mar, para lograr ver mas allá de lo que nuestra ignorancia tapa.
En todo caso, necesitamos de estas fechas especiales, para desempolvar lo que llevamos dentro, que se ha adormecido por la rutina y la costumbre: el deseo de superación. Es necesario que acontezca esta fecha, porque la medianía de nuestras mentes, y la imperfección de la misma, con el tiempo, nos hacen un ser perfecto; una contradicción, difícil de comprender.
A comenzar de cero, no se ha acabado. Nosotros dibujamos el punto final de nuestras vidas, nosotros decidimos pintar el ultimo rayo de luz.
Feliz año

